Realizan simulacro tsunami 2017 para mejorar sistemas de comunicación 

 

La Comisión Oceanográfica  Intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Grupo de Coordinación Intergubernamental para el Sistema de Alerta contra Tsunamis y Otros Desastres Costeros del Caribe y las Regiones Adyacentes (CEPREDENAC, CDEMA y EMIZ), realizó el pasado 21 de marzo el simulacro tsunami con el propósito de  avanzar en los esfuerzos de preparación para tsunami en la Región del Caribe.

Este ejercicio contó con tres escenario: 

 

El primer escenario simuló un tsunami generado por un terremoto de magnitud 7,9 localizado en la costa caribeña de Costa Rica, en el sur del Mar Caribe.

El segundo escenario es un tsunami generado por un terremoto de magnitud 8,2 localizado en la costa sureste de Cuba, en la porción noroeste del Mar Caribe.

El tercer escenario es un tsunami generado por un terremoto de magnitud 8,5 localizado al este de las Antillas Noreste.

El  ejercicio Caribe Wave 2017 persigue validar  la preparación  en respuesta ante un tsunami (la prueba  de los protocolos y  sistemas de comunicaciones  entre los Centros  de Alerta de Tsunamis y los puntos focales de alertas), la utilización de los productos mejorados del Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacifico  (PTWC)  para el Caribe  y ayudar en los esfuerzos de preparación y coordinación  en la prevención, mitigación y respuesta de las agencias de manejo de emergencias, ante la ocurrencia de un evento de esta naturaleza.

Para el simulacro Tsunami 2017, la República Dominicana utilizó el escenario de Cuba, un terremoto regional con epicentro al suroeste de Santiago  de Cuba con una ruptura en el Cinturón Deformado de Santiago de Cuba produce un terremoto de  8.2 grados en la escala de Richter con un plano de avería de 270 km de largo por 40 km de ancho y 20 km de profundidad. El escenario hipotético generó amplitudes de onda de tsunamis locales y regionales que alcanzarían más de tres metros. 

El escenario de Cuba se utilizó porque en 1775 un terremoto en la vecindad de Santiago de Cuba produjo un tsunami que afectó partes de Haití y el sur de Cuba. También, en 1832, un posible terremoto en el mar produjo olas que afectaron la bahía de Santiago de Cuba.

La ONAMET realizó este ejercicio con productos basados, y emitidos por el Instituto Sismológico Universitario (ISU) y Centro de Alerta de Tsunamis  (PTWC) y el Manual de Procedimiento de Operación Estándar en caso de Tsunami.